Presentación
Embajadora Graciela de la Lama
Asesora del Instituto Mexicano de Cooperación Internacional
Secretaría de Relaciones Exteriores de México
Me siento muy honrada de comentar el libro Voces y cantos de las mujeres, de Sara Beatriz Guardia, la distinguida periodista y escritora peruana que hoy nos acompaña. La invitación tiene, además, un carácter particular para mí al celebrarse en la Capilla Alfonsina donde inicié mi vida profesional cuando El Colegio de México me asignó la tarea de hacer el catálogo de la biblioteca de Alfonso Reyes. Así que pasé en este recinto muchos días, muchas tardes, y tuve la oportunidad de conocer a don Alfonso que era una persona extraordinaria llena de vitalidad y buen humor.
Me siento muy honrada de comentar el libro Voces y cantos de las mujeres, de Sara Beatriz Guardia, la distinguida periodista y escritora peruana que hoy nos acompaña. La invitación tiene, además, un carácter particular para mí al celebrarse en la Capilla Alfonsina donde inicié mi vida profesional cuando El Colegio de México me asignó la tarea de hacer el catálogo de la biblioteca de Alfonso Reyes. Así que pasé en este recinto muchos días, muchas tardes, y tuve la oportunidad de conocer a don Alfonso que era una persona extraordinaria llena de vitalidad y buen humor.
La parte que a mí me corresponde comentar de Voces y cantos de las mujeres, es muy interesante y estimulante. Se refiere a seis ensayos de carácter distinto que enfocan el problema de género desde una perspectiva histórica y que nos llevan desde el más remoto pasado hasta cuestiones actuales. Los ensayos contienen una importante bibliografía y están escritos con un lenguaje puntual y culto. Inicia la obra un capítulo cuyo título es por demás sugerente: "Diosas, reinas y esclavas", donde Sara Beatriz destaca en la historia de Sumeria el proceso seguido por las mujeres que de diosas y reinas se convirtieron en esclavas "cuando su subordinación y marginalidad fue aceptada como algo natural en el sistema patriarcal". El aspecto fundamental es cuando señala que "lo que definió y fortaleció esta condición fue su exclusión de la educación y el conocimiento". Esto me llamó mucho la atención pues al alejarse de manera definitiva de la educación y del conocimiento, las mujeres cedieron este espacio al hombre que es quien va a tener la oportunidad de ser creativo y de poder adentrarse en otros terrenos que no estén ligados con la sobrevivencia.
En el segundo capítulo expone uno de los temas que la han venido preocupando desde hace varios años y es la relación de la mujer con la historia. En "Historia de la mujer ¿ausencia y ficción?", se refiere a la mujer en la historia del Perú, y es precisamente por ello que este capítulo nos remite a la presencia de esas mujeres extraordinarias que no dudaron en poner en riesgo sus vidas para organizarse, protestar y rebelarse ante la ignominia a la cual estaba sometida su nación bajo el yugo colonial. Trabajo que se complementa de manera cabal en el ensayo dedicado a "Micaela Bastidas y la insurrección de 1780".
Relato verdaderamente conmovedor a través del cual ustedes van a tener la oportunidad de acercarse a un aspecto de la vida peruana que estoy segura les dejara una marca profunda. Se trata de una historia de valentía y de gran trascendencia en la acción de la mujer como sujeto político e histórico. Lo cual nos plantea la necesidad imprescindible de reescribir la historia desde una perspectiva de genero. Porque, como dice Sara Beatriz, "las gestas emancipadoras dirigidas por los indios fueron minimizas y olvidadas, no obstante que la revolución de Tupac Amaru y Micaela Bastidas sacudio los cimientos del sistema colonial". Pero en el caso de Micaela Bastidas su participación fue minimizada por ser india y por ser mujer.
Por ello, en el ensayo "Las mujeres y la reconstrucción de la historia", coincidimos con los planteamientos que hace la autora respecto del papel que la mujer jugó en la historia desde su presencia en las sociedades prehispánicas y el significado que tuvo para ellas el impacto de la conquista española. Cuestiones relativas a su situación en el periodo colonial y de qué manera los cambios producidos en la sociedad afectaron a las mujeres e influyeron en la vida familiar. Qué papel jugó el desarrollo industrial y qué repercusiones tuvo la incorporación al trabajo para las mujeres. Cuál ha sido la evolución del cuerpo jurídico y cuál fue la función de las mujeres en la transformación de los valores sociales.
Estoy segura que este libro de Sara Beatriz Guardia va a jugar un papel importante no sólo en el Perú porque va al fondo del problema, a la necesidad de que las propias mujeres hagamos una revolución en nuestras concepciones respecto de nosotras mismas y de nuestro rol en la sociedad. Se tiene por lo tanto, como dice ella, que "escribir una historia que borre el supuesto que las actividades que cumplieron las mujeres, al margen de la clase social a la que pertenecieran, hayan sido marginales y no tuvieran importancia histórica". Esto realmente me parece una conclusión fundamental. Las mujeres debemos asumir no solamente el pasado sino también el porvenir en términos de acción y destino. Por lo tanto, cito a la autora, "es necesario escribir una nueva historia, lo cual significa cambiar todo un andamiaje de ideas y creencias, y convertir las actividades femeninas en experiencias definidas y trascendentes. No es muy difícil imaginar que entonces sus experiencias y vivencias serán valoradas, y por lo tanto ocuparan un lugar distinto. Algo de lo que ya es posible vislumbrar a través del vigoroso impulso que ha cobrado últimamente la escritura femenina"
Aspecto que ahonda en el ensayo titulado "Mariátegui y la literatura escrita por mujeres", en el cual nos ofrece una visión global de la obra de Mariátegui y el cambio que se opera en él respecto de su percepción de la mujer. Y, si tenemos en cuenta el prestigio que tiene Mariátegui en la cultura hispanoamericana estamos ante un aporte muy importante. Nos dice que al principio su ideal femenino era tradicional y conservador hasta cambiar a una posición abierta y sin prejuicios, "Proceso lleno de contradicciones que confirma, a su vez, que la utopía de su propuesta política está ligada a la ética y a la creación de la historia viviente y compartida de los hombres, de nuevos valores y formas de vida". Es decir, nos muestra no sólo la visión que Mariátegui tuvo de la mujer sino a comprender su propio proceso.
Para llevar a cabo esta investigación ha estudiado el período previo al viaje de Mariátegui a Europa y los 21 artículos que escribiera el pensador peruano entre 1920 y 1930. De esta manera podemos seguir sus variaciones paulatinas que van dando forma a su pensamiento y reflexión en torno a la escritura de las mujeres y al papel que tiene en la literatura. Análisis que se centra particularmente en Magda Portal a quien dedica un aparte en su ensayo sobre la literatura peruana. "Con su advenimiento, dice Mariátegui, le ha nacido al Perú su primera poetisa" porque hasta su aparición sólo habían surgido mujeres de letras, pero "no habíamos tenido propiamente una poetisa". La poesía de Magda Portal no es un caso excepcional, "Se trata, agrega Mariátegui, de un vasto fenómeno común a todas las literaturas y un fenómeno de nuestra época en la historia de la civilización occidental, porque antes sólo hubo poesía masculina, la de las mujeres también lo era, pues se contentaban con ser una variación de sus temas líricos o de sus motivos filosóficos". Con mucha agudeza Sara Beatriz resalta que no solo es que una mujer escriba poesía, que podría hacerlo como un hombre, sino que resalte en esta poesía el carácter particular y que se de la libertad de ser ella misma.
El último ensayo titulado: "Democracia, ciudadanía y representación política: una visión de género", representa una tarea ambiciosa y muy bien lograda al hacer un recuento del pensamiento social de los últimos tres siglos. De la Teoría de la Legislación, que Jeremy Bentham defendió a finales del siglo XVIII, al artículo Del Gobierno donde James Mill planteó la necesidad de excluir a las mujeres del sufragio, a la propuesta de Rousseau en El contrato social, es posible seguir las vicisitudes de las mujeres para acceder a la vida social y política. Lucha en la destaca Mary Wollstonecraft con Vindicaciones de los derechos de las mujeres, obra por la que debería ser considerada como una teórica de la democracia desarrollista porque a la par de vindicar los derechos de las mujeres hizo una importante contribución a la democracia.
También me pareció acertado lo que plantea con mucho valor Sara Beatriz, y es que no solamente es difícil para las mujeres acceder a puestos de dirección y de poder y ser consideradas en el mundo masculino sino que a veces algunas de estas mujeres se vuelven cómplices del mundo masculino cerrando caminos a las propias mujeres. Tal como dice Julia Kristeva, "un porcentaje significativo de mujeres que han accedido a puestos de dirección con las consabidas ventajas económicas, sociales y personales muchas veces se convierten en pilares de los regímenes existentes, guardianas de la situación, las protectoras más celosas del orden establecido".
La participación política a la que se refiere la autora es más amplia, más plural. Porque como ella bien lo dice "no es posible hablar de democracia, ni de ciudadanía, y menos de representación política sin mencionar los derechos de las mujeres, de una nueva conciencia democrática que respete la diversidad y la pluralidad, y de un pensamiento distinto tendiente a resolver la contradicción entre ética y política. Todo lo cual apunta a una nueva forma de mirarse y compartir".
Hay mucho más que decir de este libro de Sara Beatriz, por la contribución que representa, por el rigor de la investigación, por la fluidez de su lenguaje. Pero sólo añadiré mi más sincera felicitación por estas Voces y cantos de las mujeres, libro que dará mucho que hablar en el futuro.
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